safo escribió:He vuelto otra vez a la fuente, en inquieta madrugada,
el silencio se hace doliente, me tumbo, desamparada.
Mis manos ya no buscan alcanzar el reflejo de tu cara
Mis dedos apenas rozan, rompiendo el cristal de las aguas
Cierro los ojos, esperando el rayo que queme mis pestañas,
esperando la luz de la realidad, que alumbre la última lágrima.
En esta amada fuente donde tantas veces yo soñara,
hoy se queda flotando, entre la oscuridad y el silencio, mi alma.
Cuánto tiempo ha pasado desde aquella madrugada,
en que soñara, despierta, con tu imagen adorada.
Hoy vuelvo, por última vez, en inquieta madrugada,
a dejar mi beso doliente, flotando sobre tus aguas.
Intrigados nos dejas, querida Safo,
intentando dibujarte al borde de esta divina fuente,
sin saber si accediste a través de verdes y frondosas veredas
o transitando aceras y esquivando coches, semáforos o estatuas.
Pero no nos lo digas.
Esa fuente es tuya, como lo fue desde siempre,
y tú le das sus verdaderos colores y arquitectura
y la conviertes en un recuerdo incrustado,
ya para siempre,
en tu pequeña o gran historia,
en algo de tu vida.
Como siempre, es un placer leerte.
Reyes.