¡No se porque insistes tanto,
¡Pues no te lo puedo dar,
Porque después querrás lo otro
Y no te querrás aguantar.
¡No se porque dices eso,
Pues yo solo quiero un beso
Y si me apuras un poco,
Solo quiero acariciar.
¡Tu; que porque tanta insistencia,
¡Yo; que porque tengo que esperar,
¡Porque debemos aguantarnos,
Hasta después del altar,
Porque lo dice mi madre
Y no se debe contrariar,
Pues una madre es sagrada
Y la tenemos que respetar.
¡Ni se porque me negabas todo,
¡Ni porque nada me querías dar,
No sabría decir porque hacías eso
Y muy satisfecho tengo que estar,
¡Porque yo al fin te robe un beso
Y después no te pedí nada más.
¡Por lo mucho que te amaba,
¡Me tuve que conformar.













