AMOR CON RIMA
por alma gitana » Mar Dic 17, 2019 1:49 am
AMOR CON RIMA
Incrédula del amor
en la soledad andaba
y se había prometido
jamas cortarse las alas...
:rosa:
Pensaba que de los cuentos,
la magia no se escapaba
y que ella no viviría
sintiéndose tan amada...
:rosa:
En su mundo solitario
se sentaba por las noches
y veía con tristeza
apagar las ilusiones.
:rosa:
Siempre hacia el mismo lugar
regresaba quejumbrosa
y se ponía a escribir
conversando con las olas.
:rosa:
Una vez se olvidò
el tesoro de sus versos
en la piedra junto al mar
donde inspiraba su cielo...
:rosa:
Ya lo daba por perdido
y al regresar a su encuentro
entres sus hojas hallò
una rosa como fuego.
:rosa:
Pero al mirar el paisaje
no encontró al supuesto dueño
y la inquietud le crecía
mientras soñaba con verlo.
:rosa:
Una vez a la semana
regresaba al mismo sitio
y en esa piedra encontraba
otra rosa sin su idilio.
:rosa:
Fue que pensando en sus ojos
que escribió una poesía
donde invitaba al amor
presentarse en una cita.
:rosa:
La dejò sobre la roca
esperando una respuesta
y al legar no había nada
solo un puñado de arena.
:rosa:
Se sentó, mordió sus labios
como emitiendo una queja
y de sus ojos brotò
una lagrima sedienta.
:rosa:
Un suspiro le llenò
el corazón sorprendido
cuando en su hombro sintió
la flor de su consentido.
:rosa:
Y sus ojos se quedaron
como el mar, con tanto brillo.
Él sonrió y su mundo
fue cambiando de sentido...
:rosa:
Estimada alma gitana :
El amor tiene tantos misterios guardados ,
misterios que se convierten en letras al evocar la dulzura del amor,
sobre todo por la pluma de la poetiza que nos escribe romántica poesía.
Un placer volver a leerte amiga y gracias por estar ahí.
Querida amiga :
este es el links donde todos colocamos nuestra firmas..
Incrédula del amor
en la soledad andaba
y se había prometido
jamas cortarse las alas...
Pensaba que de los cuentos,
la magia no se escapaba
y que ella no viviría
sintiéndose tan amada...
En su mundo solitario
se sentaba por las noches
y veía con tristeza
apagar las ilusiones.
Siempre hacia el mismo lugar
regresaba quejumbrosa
y se ponía a escribir
conversando con las olas.
Una vez se olvidò
el tesoro de sus versos
en la piedra junto al mar
donde inspiraba su cielo...
Ya lo daba por perdido
y al regresar a su encuentro
entres sus hojas hallò
una rosa como fuego.
Pero al mirar el paisaje
no encontró al supuesto dueño
y la inquietud le crecía
mientras soñaba con verlo.
Una vez a la semana
regresaba al mismo sitio
y en esa piedra encontraba
otra rosa sin su idilio.
Fue que pensando en sus ojos
que escribió una poesía
donde invitaba al amor
presentarse en una cita.
La dejò sobre la roca
esperando una respuesta
y al legar no había nada
solo un puñado de arena.
Se sentó, mordió sus labios
como emitiendo una queja
y de sus ojos brotò
una lagrima sedienta.
Un suspiro le llenò
el corazón sorprendido
cuando en su hombro sintió
la flor de su consentido.
Y sus ojos se quedaron
como el mar, con tanto brillo.
Él sonrió y su mundo
fue cambiando de sentido...
Hola!! Me gusta leer tu poesia, porque la llevas con mucha cadencia, suave, hace q la veas en tu mente y vuelve a hacernos emocionar. Felicidades y feliz Navidad
Ama hoy y mañana
Alejandro Martin Aranda.
Incrédula del amor
en la soledad andaba
y se había prometido
jamas cortarse las alas...
Pensaba que de los cuentos,
la magia no se escapaba
y que ella no viviría
sintiéndose tan amada...
En su mundo solitario
se sentaba por las noches
y veía con tristeza
apagar las ilusiones.
Siempre hacia el mismo lugar
regresaba quejumbrosa
y se ponía a escribir
conversando con las olas.
Una vez se olvidò
el tesoro de sus versos
en la piedra junto al mar
donde inspiraba su cielo...
Ya lo daba por perdido
y al regresar a su encuentro
entres sus hojas hallò
una rosa como fuego.
Pero al mirar el paisaje
no encontró al supuesto dueño
y la inquietud le crecía
mientras soñaba con verlo.
Una vez a la semana
regresaba al mismo sitio
y en esa piedra encontraba
otra rosa sin su idilio.
Fue que pensando en sus ojos
que escribió una poesía
donde invitaba al amor
presentarse en una cita.
La dejò sobre la roca
esperando una respuesta
y al legar no había nada
solo un puñado de arena.
Se sentó, mordió sus labios
como emitiendo una queja
y de sus ojos brotò
una lagrima sedienta.
Un suspiro le llenò
el corazón sorprendido
cuando en su hombro sintió
la flor de su consentido.
Y sus ojos se quedaron
como el mar, con tanto brillo.
Él sonrió y su mundo
fue cambiando de sentido...
Hola!! Me gusta leer tu poesia, porque la llevas con mucha cadencia, suave, hace q la veas en tu mente y vuelve a hacernos emocionar. Felicidades y feliz Navidad
Ama hoy y mañana
Alejandro Martin Aranda.
Gracias a todos por sus comentarios...
Tenía ganas de leer escritos pasados.
Cariños