
Húmeda y volátil cual eres
Princesa de la noche,
Que destilas amargura por las calles,
Y entregas sentimientos negros al mundo
De los que siempre te alimentas,
Toda la estela de mágicos horizontes
Y el presentimiento en las almas errantes,
La carne que tiembla, ante tu presencia
Cruda lágrima que deshace amaneceres,
Que golpea el corazón a vendavales
Silenciosa ola siniestra, que fluye por la cantera
Peste solemne que invade la ladera
Lamentos traes a los vivos y ajustas
Las cuentas con los pecadores,
Sigilosa, criminal e instintiva
Tejiendo la telaraña de tus actos
Sobre un lago de brea.
Húmeda y volátil cual eres,
Princesa de la noche…




















