
Poco a poco,
Poco a poco vas cerrando mis heridas.
¡Qué paciente y bella es tu alma!
Sabes que aprecio tanto intendo bondadoso
si de mi corazon, uno a uno,
vas quitando los abrojos.
Tú me entregas sonrisas, primaveras;
cubriendome siempre con ternura...
amandome sin prisas.
Pones rosas rojas en mis manos blancas
como regalo de tu invaluable amor,
que con tenacidad me alcanza.
Ese amor que se va metiendo lento
en mi sangre y mis sentimientos...
tocando cada fibra de mi cuerpo,
despacito me recuerda que nos amamos,
que vivimos... y vibramos.
Disfrutando cada momento de la vida
que me ofreces con aroma de esperanza.
Inquietante y dichoso, me llenas de alabanzas.
Sabes abrir la puerta de mi alma y me hechizas,
me transformas, mirándome embelesado
quizás veas en mi, el amor,
ese... sentimiento sagrado.
Almatriste
Derechos reservados.















