
LAMENTOS.
El baúl viejo de recuerdos abrigadores,
En una zona húmeda de antigua casa
La madera crujiente, delicada y cansada
Hacen tan deliciosa mi estadía.
De mañanas solo luz, y también belleza
De tardes una pieza, de azul color,
De noches frambuesa en todo su esplendor.
La sotana de marine, que del río espera
Un soldado de guerra, ataviado por el tiempo transcurrido
Y mis manos moldeando figuras en los cielos.
Antiguamente, estos mares temblaban
Sus aguas impacientes de piratas,
Negras barbas y veloces, arpías indecentes
Soy dueño del cuervo, que su pico al norte muestra
Un reminiscente muérdago, y el halo que proyecta
Su alma espectral, y el ruido que acompasa la noche
Una bruja mañosa, de angelical encanto
Deseosa de mi sangre, también cálida en su manto
Que llama tierras lejanas, allá donde Adán mora
Sus ojos de fuego, escupen rosas negras
Su piel amatista, que de costra la pasión arropa
Y su mente maestra, de antiguas letras
Bajo la miel del tirano,
Surgen amores, de pleno conocimiento
Y los temores, acompañan el alma en duelo
En su cripta escribe,
Y suscribe en latín, desde la lápida marmoleada
Vislumbró, este paso malo de tiempo


















