sobretodo cuando estoy desentrenada,
y no tiendo a alegrarme casi nada,
y no encuentro motivos cada día.
Bienvenida a mi vida la alegría,
cuando mi vida está habituada
a encontrarme las puertas muy cerradas
y encontrar la botella muy vacía.
Bienvenida, mil veces bienvenida
a estar entre mis trastos y circunstancias,
a demostrar y anteponer una sonrisa,
a mi vida mostrar la carcajada,
exhibiendo ese lado optimista
que me llena de ilusión y de esperanza.
poetisabel












