que daño pueden hacer,
nadie sabe qué poder
ejercen al pronunciarlas.
Dardos que llegan al alma,
que van para no volver,
no pueden retroceder
su veneno y su venganza.
Que bellas en la garganta
las que nacen del querer,
las que quieren florecer
con la paz y con la calma.
Que lindas cuando se callan,
cuando la lengua esta vez
y la ira por doquier,
nos mordemos con la rabia.
Cuando intentan renacer
dejando atrás las batallas,
que daño pueden hacer,
las palabras sin pensarlas.
POETISABEL











