Tu figura furtiva, viene a ostigar mi sueño.
Entre mis brazos te estrecho,
sin hacerte ningun reproche,
dejo poses tu cabeza en mi pecho.
Puedo sentir tu respiración,
que llega hasta mi.
Me lleno de alegría y de ilusión.
Estas aquí, ya no te iras jamas,
puedo oir tu voz, que me susurra al oido.
Estoy aquí, no me perderas mas.
La noche pasa, al despertar,
tu presencia se ha perdido.
Te busco desesperado,
te llamo, una y otra vez, por tu nombre.
Me responde el silencio, callado.
Como cada día, un nuevo amanecer,
hace llegar a mi alma,
este cruel padecer.
Tu precencia ya no es mas,
pues he sido engañado,
por mis sueños y recuerdos,
que me tienen encadenado.


















