hoy la luz no era la misma de aquellos días extraños
en los que la ciudad solo era un montón de ruidos ajenos
y tu sombra y la mía siluetas confusas en el ocaso.
Nada se interpuso entre tu ternura y mi deseo
ni la somnolienta silueta de la noche
ni las ventanas empañadas por el viento frío.
Ahí ame tus instantes que fueron siglos acunados
en sedientos labios que olvidaron las palabras
para crear sonidos de besos convertidos en espasmos.
No se en que luna se quedaron colgados los te amo
ni en que lucero se incrustaron los te quiero
solo sé que en mi piel peregrinaron tus besos
y en tu cuerpo, mi cuerpo edificó su templo.
FREDDY GITANO53
















