Intento olvidarla, Señor...
Intento olvidarla, Señor, inútilmente.
Como quién quiere olvidarse del perfume de una rosa.
En cada noche su recuerdo atormenta mi mente
y en cada sueño, su sombra caliente se posa.
Intento olvidarla Señor, pero como podría.
Aún queda su fragancia de primavera en mi cama.
Y en mis resecos labios, mi sed todavía,
reclaman el beso dulce que llegaba hasta el alma.
Intento olvidarla, Señor, de todos modos.
En el cansancio de trabajar más que en la rutina.
En estar acompañado cuando me siento sólo.
Pero sólo me acompaña su ausencia en mi vida.
Intento olvidarla Señor, pero se que no puedo.
En cada atardecer se que mira el mismo ocaso.
Aunque sepa que voló a otros cielos,
refugiándose en el nido de otros brazos.
Intento olvidarla, Señor y perdón por la molestia.
Estoy tan sólo y no se a quién llegar.
Por eso te pido que me ayudes en la promesa,
de que sea posible poderla olvidar.
La Necesito.
Como quién quiere olvidarse del perfume de una rosa.
En cada noche su recuerdo atormenta mi mente
y en cada sueño, su sombra caliente se posa.
Intento olvidarla Señor, pero como podría.
Aún queda su fragancia de primavera en mi cama.
Y en mis resecos labios, mi sed todavía,
reclaman el beso dulce que llegaba hasta el alma.
Intento olvidarla, Señor, de todos modos.
En el cansancio de trabajar más que en la rutina.
En estar acompañado cuando me siento sólo.
Pero sólo me acompaña su ausencia en mi vida.
Intento olvidarla Señor, pero se que no puedo.
En cada atardecer se que mira el mismo ocaso.
Aunque sepa que voló a otros cielos,
refugiándose en el nido de otros brazos.
Intento olvidarla, Señor y perdón por la molestia.
Estoy tan sólo y no se a quién llegar.
Por eso te pido que me ayudes en la promesa,
de que sea posible poderla olvidar.
La Necesito.
PENUMBRO









