Recorriendo diferentes letras por alli
me parecio encontrar un arrabalero
tanto me gusto su poesia
que si bien no las firme
intento en este momentos dedicarle
unas pequeñas estrofas que elegui
para usted amigo poeta
Cada vez que te tengo en mis brazos,
que miro tus ojos, que escucho tu voz,
y que pienso en mi vida en pedazos
el pago de todo lo que hago por vos,
me pregunto: ¿ por qué no termino
con tanta amargura, con tanto dolor?...
Si a tu lado no tengo destino...
¿Por qué no me arranco del pecho este amor?
¿Cómo sin quererme yo te quiero
y te adoro si no me amas
y tus besos sólo espero?
¿Cómo puedo amarte ardientemente
si en tus ojos, al mirarme,
veo hielo solamente?
El día que me quieras
no habrá más que armonías,
será clara la aurora
y alegre el manantial.
Traerá quieta la brisa
rumor de melodías
y nos darán las fuentes
su canto de cristal.
Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.
Tengo miedo de las noches
que, pobladas de recuerdos,
encadenen mi soñar.
Pero el viajero que huye,
tarde o temprano detiene su andar.
Y aunque el olvido que todo destruye,
haya matado mi vieja ilusión,
guarda escondida una esperanza humilde,
que es toda la fortuna de mi corazón
angel negro
me parecio encontrar un arrabalero
tanto me gusto su poesia
que si bien no las firme
intento en este momentos dedicarle
unas pequeñas estrofas que elegui
para usted amigo poeta
Cada vez que te tengo en mis brazos,
que miro tus ojos, que escucho tu voz,
y que pienso en mi vida en pedazos
el pago de todo lo que hago por vos,
me pregunto: ¿ por qué no termino
con tanta amargura, con tanto dolor?...
Si a tu lado no tengo destino...
¿Por qué no me arranco del pecho este amor?
¿Cómo sin quererme yo te quiero
y te adoro si no me amas
y tus besos sólo espero?
¿Cómo puedo amarte ardientemente
si en tus ojos, al mirarme,
veo hielo solamente?
El día que me quieras
no habrá más que armonías,
será clara la aurora
y alegre el manantial.
Traerá quieta la brisa
rumor de melodías
y nos darán las fuentes
su canto de cristal.
Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.
Tengo miedo de las noches
que, pobladas de recuerdos,
encadenen mi soñar.
Pero el viajero que huye,
tarde o temprano detiene su andar.
Y aunque el olvido que todo destruye,
haya matado mi vieja ilusión,
guarda escondida una esperanza humilde,
que es toda la fortuna de mi corazón
angel negro






