
PENA
Ya oscura esta la noche de mis desvelos,
donde una pena me aguarda y la escondo del silencio.
Es una sombra siniestra que arrebata mis sueños,
y me trae la angustia permanente de tus recuerdos.
Pena que no te vas de mi vida, por más que lo intento.
Siempre permaneces escondida, en mi alma por dentro.
Sangrante como cruel espina, ahogándome en el lamento,
donde siempre la oscura noche, viene a mi encuentro.
Quiero que te vayas de mi pecho y despedirte en un llanto.
La tristeza en mi corazón, es de puro dolor y quebranto.
Si eres pena de un amor, ya no te quedes conmigo.
En la pena sufro por su amor y en mi pena ya no vivo.
Pena de mi vida, que prolongas mi sufrir,
¿dime porque te quedas en la noche y en mi pecho a dormir?
Déjame en paz, te lo ruego, quisiera que tengas compasión,
sabes que siempre está en su duelo, mi solitario corazón.
Suficiente es lo que sufro cuando me pongo a llorar.
Quizás es el silencio de la noche que fortalece mi penar.
Es tu recuerdo constante lo que llevo en mi vida,
y entre la pena y el llanto, sos mi única herida.
Sabes que te quise tanto y di mucho por nosotros,
hoy me queda este llanto, que va gastando mi rostro.
Es por eso que a mi pena le pido que no se vaya de mí,
porque en la pena no te olvido y aunque duela, soy feliz.
donde una pena me aguarda y la escondo del silencio.
Es una sombra siniestra que arrebata mis sueños,
y me trae la angustia permanente de tus recuerdos.
Pena que no te vas de mi vida, por más que lo intento.
Siempre permaneces escondida, en mi alma por dentro.
Sangrante como cruel espina, ahogándome en el lamento,
donde siempre la oscura noche, viene a mi encuentro.
Quiero que te vayas de mi pecho y despedirte en un llanto.
La tristeza en mi corazón, es de puro dolor y quebranto.
Si eres pena de un amor, ya no te quedes conmigo.
En la pena sufro por su amor y en mi pena ya no vivo.
Pena de mi vida, que prolongas mi sufrir,
¿dime porque te quedas en la noche y en mi pecho a dormir?
Déjame en paz, te lo ruego, quisiera que tengas compasión,
sabes que siempre está en su duelo, mi solitario corazón.
Suficiente es lo que sufro cuando me pongo a llorar.
Quizás es el silencio de la noche que fortalece mi penar.
Es tu recuerdo constante lo que llevo en mi vida,
y entre la pena y el llanto, sos mi única herida.
Sabes que te quise tanto y di mucho por nosotros,
hoy me queda este llanto, que va gastando mi rostro.
Es por eso que a mi pena le pido que no se vaya de mí,
porque en la pena no te olvido y aunque duela, soy feliz.
Penumbro











