porque empiezas a triunfar,
deseo que en ti misma siempre confíes,
nunca lo debes olvidar.
Tú tienes muchas virtudes
que las debes de usar
para vencer las vicisitudes
que te quieren derrotar.
La vida fue dura contigo,
según un día me comentaste,
buscaste en mi pecho un abrigo,
y sin querer mi amor lograste.
A mí también me sucedió
cuando te hablé de mi vida:
En tu alma mi corazón encontró
a la mujer que creía perdida.
El amor que ambos nos sentimos
lo debemos hacer florecer
y así sabrán que vivimos
los dos un solo querer.
Admiro tu valentía
de seguir por el camino
que el Creador te puso el día
que empezaste tu destino.
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Mariano Bequer.
Maracaibo, 14/01/05
















