
Sola sin más que este amor tan grande,
rimando con el cadáver de mi jardín,
sola en destruir el detalle
de perder la calle de tu sentir.
Sola con la lluvia de los soles
del desorden de mis ojos y mis tripas,
vacía la avenida con tu nombre.
¿Qien sabe donde se irá mi vida?
Sola en los gritos de la inopia
lidiando con los vértigos de la duda,
muda en el sexo de la sombra
donde me azotas aún siendo tuya.
Sola sin el perfecto imperfecto
que dejó muerto el ramo de mis rosas,
las más dichosas que junto a él crecieron
donde sintieron ser todo poderosas.
Sola con los grilletes sin llave
secretos de fraile en baúles de fulana,
sola en las garras del lobo cobarde
que usa guante para no dejar marcas.
Esencia








