
la fragancia de su pelo
y el amor que se vestía,
de jardín de terciopelo.
Un suspiro me provoca,
del aliento de su vida,
que navega por mi boca,
hasta entonces muy vacía.
A su lado yo sentía,
el candor de sus ojazos,
tormenta fresca y poesía
y el verano de sus brazos.
A su lado el alma mía
es jardín llena de flores,
lluvia fresca que algún día,
lloverá de mil amores.













