¡Amor mío, Palomo de mis alegros:
tu vino de tantos rojos me ensoberbece la boca
al punto de querer más…y más…!
En este río donde fluye el coctel de Eros
hagamos gala de las púrpuras vividas
como si fuera la primera vez ¿recuerdas?
¡Cuántas uvas derramadas en nuestras bocas!:
uvas de mar
uvas relámpagos
uvas sin pieles
uvas imperiales
Como cuando los Dioses de las vides quieren hacer pregón
de sus néctares.
Fuimos verdaderos artistas publicitarios del vino “Sempimozo”
en un arco de fuegos vestales…
¡Oh vino del vigor,
que deja ciego el semáforo en las curvas de la vida!
Hoy es arco toral…¡cuánto cimbra!
no hay uva que quede en suspenso…en espera de la luz!
Cuando quiero tocar el cielo,
basta con sobreponer a tus soplos mi voz explayada
y pronto somos eje y ritmo
de un columpio que se mece hasta el cenit de de la lujuria.
¡Cuán dulce levitar
entre tus brazos de bronce
y tus besos de leva …de rocíos tantos,
que no quedan cúmulos sin verter sus lluvias internas
a nuestro paso en lo más profundo de un cosmos encendido!
De balde hubiéramos posado para da Vinci,
¡ay! hubiera roto su pincel celestial
al no hallar óleo sagrado en nuestras carnes:
ni besos de Judas
ni gallo-reloj
ni manzana prohibida
ni pan sin levadura…y la Ultima Cena no tiene lugar!
¡Amor mío, Palomo de mis alegros:
tu vino de tantos rojos me ensoberbece la boca
al punto de querer más…y más…!
En este río donde fluye el coctel de Eros
hagamos gala de las púrpuras vividas
como si fuera la primera vez ¿recuerdas?
¡Cuántas uvas derramadas en nuestras bocas!:
uvas de mar
uvas relámpagos
uvas sin pieles
uvas imperiales
Como cuando los Dioses de las vides quieren hacer pregón
de sus néctares.
Fuimos verdaderos artistas publicitarios del vino “Sempimozo”
en un arco de fuegos vestales…
¡Oh vino del vigor,
que deja ciego el semáforo en las curvas de la vida!
Hoy es arco toral…¡cuánto cimbra!
no hay uva que quede en suspenso…en espera de la luz!
Cuando quiero tocar el cielo,
basta con sobreponer a tus soplos mi voz explayada
y pronto somos eje y ritmo
de un columpio que se mece hasta el cenit de de la lujuria.
¡Cuán dulce levitar
entre tus brazos de bronce
y tus besos de leva …de rocíos tantos,
que no quedan cúmulos sin verter sus lluvias internas
a nuestro paso en lo más profundo de un cosmos encendido!
De balde hubiéramos posado para da Vinci,
¡ay! hubiera roto su pincel celestial
al no hallar óleo sagrado en nuestras carnes:
ni besos de Judas
ni gallo-reloj
ni manzana prohibida
ni pan sin levadura…y la Ultima Cena no tiene lugar!
MARILUZ, siempre es muy grato poder disfrutar de lo
que tu pluma nos comparte, y hoy con estos versos llenos de pasión y
sensualidad, que se disfrutan de principio a fin.
Todo un placer dejarte mi saludo, desde la distancia.
MI QUERIDA Y VIEJA AMIGA
y no me refiero precisamente a la edad sino al tiempo que tenemos de conocernos.
Aplaudo tu versar y tu talento y dejo mi reconocimiento.
¡Amor mío, Palomo de mis alegros:
en este río donde fluye el coctel de Eros
hagamos gala del revuelo de nuestro nido bello,
será la remembranza de las púrpuras vividas.
Me imagino verte como niño pedigüeño de golosinas
y sé que me pedirás la luna, las estrellas y los puzles;
y al pedirme con vigor desenfrenado
se desatarán mis peticiones…
Pediremos muchas cosas….y tal vez perdón.
¡Amor mío, tu vino de tantos rojos me ensoberbece la boca
al punto de querer más…y más…!
Aún se enfebrece mi alma en tu copa de amor
como si fuera la primera vez, ¿recuerdas?
¡Cuántas uvas derramadas en nuestras bocas!:
uvas de mar
uvas relámpagos
uvas sin pieles
uvas imperiales
uvas áureas
Como cuando los Dioses de las vides quieren hacer pregón
de sus néctares.
Aún somos verdaderos artistas publicitarios del vino “Sempimozo”
en un arco de fuegos vestales…¡cuánto cimbra!
¡Oh vino del vigor,
que deja ciego el semáforo en las curvas de la vida!
No hay uva que quede en suspenso…en espera de la luz!
Cuando quiero tocar el cielo,
basta con sobreponer a tus soplos mi voz explayada
y pronto somos eje y ritmo de un columpio que se mece
hasta el cenit de de la lujuria.
¡Cuán dulce levitar entre tus brazos de bronce
y tus besos de leva…de rocíos tantos, que no quedan
cúmulos sin verter sus lluvias internas a nuestro paso
en lo más profundo de un cosmos encendido!
¡Amor mío, de balde hubiéramos posado para da Vinci,
¡ay! hubiera roto su célebre pincel…
al no hallar óleo sagrado en nuestras carnes:
ni besos de Judas
ni gallo-reloj
ni manzana prohibida
ni pan sin levadura…y la última cena no tiene lugar.
¡Perdón, Dios mío!
Estimada Mariluz, una bella inspiración nos
compartes, con el infaltable talento de tu pluma y esas bellas
metáforas que engalanan tus versos.
Todo un placer asomarme a tus sensuales y delicadas letras.
Saludos en la distancia.
nitta52 escribió:HOLA
APRECIADA
POETISA
WAOOOOO!!!!
QUE CENA TAN EXQUISITA
EN ABANICO POETICO SIN PRECEDENTES¡¡¡¡
MI APLAUSO PARA TI CON
TODO MI RESPETO.
ABRAZOS
NITTA
Gracias amiga por leerme y por tu bello comnetario que me estimula muchísimo a continuar adelante. Un abrazo
Una cena sin final
¡Amor mío, Palomo de mis alegros:
en este río donde fluye el coctel de Eros
hagamos gala del revuelo de nuestro nido bello,
será la remembranza de las púrpuras vividas.
Me imagino verte como niño pedigüeño de golosinas
y sé que me pedirás la luna, las estrellas y los puzles;
y al pedirme con vigor desenfrenado
se desatarán mis peticiones…
Pediremos muchas cosas….y tal vez perdón.
¡Amor mío, tu vino de tantos rojos me ensoberbece la boca
al punto de querer más…y más…!
Aún se enfebrece mi alma en tu copa de amor
como si fuera la primera vez, ¿recuerdas?
¡Cuántas uvas derramadas en nuestras bocas!:
uvas de mar
uvas relámpagos
uvas sin pieles
uvas imperiales
uvas áureas
Como cuando los Dioses de las vides quieren hacer pregón
de sus néctares.
Aún somos verdaderos artistas publicitarios del vino “Sempimozo”
en un arco de fuegos vestales…¡cuánto cimbra!
¡Oh vino del vigor,
que deja ciego el semáforo en las curvas de la vida!
No hay uva que quede en suspenso…en espera de la luz!
Cuando quiero tocar el cielo,
basta con sobreponer a tus soplos mi voz explayada
y pronto somos eje y ritmo de un columpio que se mece
hasta el cenit de de la lujuria.
¡Cuán dulce levitar entre tus brazos de bronce
y tus besos de leva…de rocíos tantos, que no quedan
cúmulos sin verter sus lluvias internas a nuestro paso
en lo más profundo de un cosmos encendido!
¡Amor mío, de balde hubiéramos posado para da Vinci,
¡ay! hubiera roto su célebre pincel…
al no hallar óleo sagrado en nuestras carnes:
ni besos de Judas
ni gallo-reloj
ni manzana prohibida
ni pan sin levadura…y la última cena no tiene lugar.
¡Perdón, Dios mío!
Mariluz Reyes
Estimada Mariluz Reyes
Presente en su caminar plasmado en esta sensual y bella inspiración,
los disfrute con mucho gusto.
Gracias por compartir con generosidad sus letras.
Saluditos y que el Señor guíe su camino!
Estimada Mariluz, una bella inspiración nos
compartes, con el infaltable talento de tu pluma y esas bellas
metáforas que engalanan tus versos.
Todo un placer asomarme a tus sensuales y delicadas letras.
Saludos en la distancia.
Gracias amiga por tu lectura y bello comnetario que me estimula a continuar adelante, un abrazo
Cinco aplausos y cinco estrellas mi querida Mariluz.
Grato disfrutar de tan espléndida cena con un final insospechado y excelente.
¡Amor mío, de balde hubiéramos posado para da Vinci,
¡ay! hubiera roto su célebre pincel…
al no hallar óleo sagrado en nuestras carnes:
ni besos de Judas
ni gallo-reloj
ni manzana prohibida
ni pan sin levadura…y la última cena no tiene lugar.
¡Perdón, Dios mío!
Eres grande Poeta con mayúscula.
Te admiro y quiero mucho...
Estimada Mariluz, una bella inspiración nos
compartes, con el infaltable talento de tu pluma y esas bellas
metáforas que engalanan tus versos.
Todo un placer asomarme a tus sensuales y delicadas letras.
Saludos en la distancia.
Gracias por detenerte en mi mis humildes letras, gracias por tu bello comentario, amiga. Un abrazo
Una cena sin final
¡Amor mío, Palomo de mis alegros:
en este río donde fluye el coctel de Eros
hagamos gala del revuelo de nuestro nido bello,
será la remembranza de las púrpuras vividas.
Me imagino verte como niño pedigüeño de golosinas
y sé que me pedirás la luna, las estrellas y los puzles;
y al pedirme con vigor desenfrenado
se desatarán mis peticiones…
Pediremos muchas cosas….y tal vez perdón.
¡Amor mío, tu vino de tantos rojos me ensoberbece la boca
al punto de querer más…y más…!
Aún se enfebrece mi alma en tu copa de amor
como si fuera la primera vez, ¿recuerdas?
¡Cuántas uvas derramadas en nuestras bocas!:
uvas de mar
uvas relámpagos
uvas sin pieles
uvas imperiales
uvas áureas
Como cuando los Dioses de las vides quieren hacer pregón
de sus néctares.
Aún somos verdaderos artistas publicitarios del vino “Sempimozo”
en un arco de fuegos vestales…¡cuánto cimbra!
¡Oh vino del vigor,
que deja ciego el semáforo en las curvas de la vida!
No hay uva que quede en suspenso…en espera de la luz!
Cuando quiero tocar el cielo,
basta con sobreponer a tus soplos mi voz explayada
y pronto somos eje y ritmo de un columpio que se mece
hasta el cenit de de la lujuria.
¡Cuán dulce levitar entre tus brazos de bronce
y tus besos de leva…de rocíos tantos, que no quedan
cúmulos sin verter sus lluvias internas a nuestro paso
en lo más profundo de un cosmos encendido!
¡Amor mío, de balde hubiéramos posado para da Vinci,
¡ay! hubiera roto su célebre pincel…
al no hallar óleo sagrado en nuestras carnes:
ni besos de Judas
ni gallo-reloj
ni manzana prohibida
ni pan sin levadura…y la última cena no tiene lugar.
¡Perdón, Dios mío!
Mariluz Reyes
Estimada Mariluz Reyes
Presente en su caminar plasmado en esta sensual y bella inspiración,
los disfrute con mucho gusto.
Gracias por compartir con generosidad sus letras.
Saluditos y que el Señor guíe su camino!
Gracias por detenerte en mi mis humildes letras, gracias por tu bello comentario, amiga. Un abrazo
Mujer de Espuma escribió: Cinco aplausos y cinco estrellas mi querida Mariluz.
Grato disfrutar de tan espléndida cena con un final insospechado y excelente.
¡Amor mío, de balde hubiéramos posado para da Vinci,
¡ay! hubiera roto su célebre pincel…
al no hallar óleo sagrado en nuestras carnes:
ni besos de Judas
ni gallo-reloj
ni manzana prohibida
ni pan sin levadura…y la última cena no tiene lugar.
¡Perdón, Dios mío!
Eres grande Poeta con mayúscula.
Te admiro y quiero mucho...
Queta
Gracias por detenerte en mi mis humildes letras, gracias por tu bello comentario, amiga. Un abrazo
¡Amor mío, Palomo de mis alegros:
en este río donde fluye el coctel de Eros
hagamos gala del revuelo de nuestro nido bello,
será la remembranza de las púrpuras vividas.
Me imagino verte como niño pedigüeño de golosinas
y sé que me pedirás la luna, las estrellas y los puzles;
y al pedirme con vigor desenfrenado
se desatarán mis peticiones…
Pediremos muchas cosas….y tal vez perdón.
¡Amor mío, tu vino de tantos rojos me ensoberbece la boca
al punto de querer más…y más…!
Aún se enfebrece mi alma en tu copa de amor
como si fuera la primera vez, ¿recuerdas?
¡Cuántas uvas derramadas en nuestras bocas!:
uvas de mar
uvas relámpagos
uvas sin pieles
uvas imperiales
uvas áureas
Como cuando los Dioses de las vides quieren hacer pregón
de sus néctares.
Aún somos verdaderos artistas publicitarios del vino “Sempimozo”
en un arco de fuegos vestales…¡cuánto cimbra!
¡Oh vino del vigor,
que deja ciego el semáforo en las curvas de la vida!
No hay uva que quede en suspenso…en espera de la luz!
Cuando quiero tocar el cielo,
basta con sobreponer a tus soplos mi voz explayada
y pronto somos eje y ritmo de un columpio que se mece
hasta el cenit de de la lujuria.
¡Cuán dulce levitar entre tus brazos de bronce
y tus besos de leva…de rocíos tantos, que no quedan
cúmulos sin verter sus lluvias internas a nuestro paso
en lo más profundo de un cosmos encendido!
¡Amor mío, de balde hubiéramos posado para da Vinci,
¡ay! hubiera roto su célebre pincel…
al no hallar óleo sagrado en nuestras carnes:
ni besos de Judas
ni gallo-reloj
ni manzana prohibida
ni pan sin levadura…y la última cena no tiene lugar.
¡Perdón, Dios mío!