Mi pluma está a la deriva,
no sabe por donde ir
trato de hacerla escribir
pero ella se me esquiva.
Tendré que tener paciencia,
la dejaré descansar
quizá por tanto pensar,
se aburrió de mi exigencia.
A la musa no le gusta
ni la ansiedad, ni insistencia,
cuando está en abstinencia
siempre se nos muestra adusta.
Habrá que ser tolerante
y esperar llegue repuesta,
si ella no está dispuesta,
tal vez vendrá el mes entrante.
No me aflijo ni me apuro,
volverá en cualquier momento,
mientras viva el sentimiento
en pluma y tintero puro
ella sin obligación
hará acto de presencia,
ya lo sé por experiencia,
sabe que es mi adoración.
Ya me olvidé de escribir
¿Será que se fue mi musa
por cansada o por ilusa?
No se le puede exigir
sea eterna compañera,
es libre como cualquiera,
también merece vivir
sin el tener que pedir
vacaciones por la espera.
Mientras tanto ella regrese
me refugio en los tinteros
de mis tantos compañeros
que la encuentran a su vera.
Tendré que ser muy paciente
aunque rechine los dientes,
felizmente el alimento
que en el camino yo encuentro,
satisface plenamente.
No me sentiré indigente,
transitando libremente,
por este largo camino
en que me puso el destino
para atrapar sentimientos
plasmados en pensamientos,
a la espera que regrese
la musa que fortalece
alma, vida y corazón.
He aquí la mejor razón,
para evitar la impaciencia
en esta larga abstinencia,
¡Ven pronto, siento tu ausencia!
Paz y Amor a la distancia
para ti querido amigo
te deseo con cariño
la noche de Navidad.
Nacerá el Niño en Belén
en pesebre de humildad,
trayendo Luz y Esperanza
a toda la humanidad.
A las doce campanadas
uniremos nuestras manos,
donde quiera que te encuentres,
mi abrazo recibirás
y si alguna vez te herí
pedirte perdón quisiera,
para esperar Nochebuena
en fraternal hermandad.
Te espera la mesa puesta
con mucho amor y alimento,
luego de darle las gracias,
a disfrutar del momento;
repletos los corazones
de alegría y de bonanza
festejemos Navidad...
¡A Jesús toda alabanza!
Me quedé soñando en el andén de tus brazos
con el boleto de tu amor entre mis labios
y la mirada perdida en los rieles del recuerdo,
y te fuiste, como humo fugaz, inalcanzable.
Quedé sola en la estación de la tristeza,
sin encontrar el puente del olvido que me llevara
de regreso al lugar que fue hasta entonces
nuestro nido, ya vacío, sin abrigo.
Sólo encontré un paquete de cigarrillos y tu almohada,
a la que no podré abrazarme como antes,
porque en ella permanece el aroma de dos cuerpos, de dos vidas,
embarcadas a cumplir lograr sueños y alegrías.
Se me escapó el tren del amor entre los dedos,
como se escapan las noches en el silencio de las horas,
mientras que tú, habrás arribado a otros brazos
y yo seguiré soñando,
sentada ante una mesa vacía
con el boleto de tu amor entre mis labios.
No necesito decirte
lo que tu amor significa,
mi vida se santifica
con sólo poder oírte.
Sucedió cuando al abrirte
las puertas del corazón
eché llave a la razón,
así llegué a conocerte,
a admirarte y a quererte,
hasta amarte con pasión.
Desde aquel día bendito
mi vida cambió de rumbo
ahora no me derrumbo,
porque tu amor es bonito.
El amar no es un delito
cuando al nacer en el alma
nos da dicha, nos da calma.
Eres dueño de mi historia
de mis sueños y fracasos,
de buenos y malos pasos
vividos con pena o gloria.
Borraste de mi memoria
todo rastro de tristeza,
en ti encontré fortaleza,
las ganas de revivir,
de soñar, gozar, reír,
¿Qué te amo?... ¡Ten la certeza!
PARA TI MUJER...(Décimas)
8 de Marzo
Día Internacional de la Mujer
Mujer, símbolo de amor
con nobleza y con ternura
unida a un alma pura,
así te creó el Señor.
En tu vientre abrigador
preparado a darle vida
recibirá la acogida
la semilla tan amada
que sería fecundada
y en tu vientre protegida.
Luego la verás crecer
serás su luz día a día,
la colmarás de alegría
y la verás florecer.
Bendecida eres mujer,
por el don que se te ha dado,
misión se te ha encomendado,
la que tienes que cumplir
aunque tengas que sufrir,
porque Dios te la ha prestado.
Mujer, emblema de amor,
investida de dulzura,
tu pureza y la ternura
que te confió el Creador
sea fuente de calor
en un hogar siempre unido
el que te fue concedido
para hacerlo florecer,
porque naciste mujer,
es que Dios te ha bendecido.
Resbala la arena, despierta emociones
en la piel del alma con mil sensaciones
y los pies descalzos mojados de espuma
esperan pacientes se asome la luna.
Vuelan las gaviotas en pos de sus nidos,
susurran las aguas llegando al oído,
murmullos, sonidos de mágicos trinos
me visten el alma de encajes marinos.
Sal que sabe a miel la trae la brisa
despeinando sienes con suave caricia,
momento esperado y hora precisa
que alienta y me llama a amar más la vida.
Celajes matizan entre sol y viento
bello colorido en el firmamento
y llega la luna con el barlovento
cubriendo de brillo hasta el pensamiento.
Hoy amor es mar unido a azul cielo,
bordados en plata brillan los luceros,
mientras que en el alma rutilan estrellas
dejando en colores la huella más bella.
Paisaje marino genera suspiros,
satisfecha el alma por haber vivido
junto al hombre amado que gozó conmigo
el bello momento de un sueño cumplido.
Trascurren los días, los años, las vidas
en reloj del tiempo que sólo va en ida
y mientras los sueños encuentran cabida
estamos en manos de sus manecillas.
Disfruta el presente y vive la vida
no esperes mañanas y dale acogida,
el tiempo no aguarda sigue por la vía
que marcó el destino para cada día.
¡Cómo han pasado los años! las vueltas que dio la vida,
al oír esta canción me remonto a ser la niña
que entre tus brazos creció y se sintió bendecida.
Fuiste el maestro y amigo que a caminar me enseñó,
es algo que nunca olvido… ¡Te recuerdo con amor!
Por ti fue que aprendí a amar la naturaleza
a admirarla en su belleza, a ser humilde y honesta,
a caminar por la vida de la mano del Señor.
A pesar de las caídas siempre mostraste nobleza,
como padre y como amigo fuiste y eres el mejor.
¡Cómo han pasado los años! Sin embargo estás aquí
en un corazón de hija que no se olvida de ti,
por todo lo que me diste que te llegue hasta tu cielo
mi pensamiento y recuerdo en un inmenso…¡Te quiero!
Pareciera que fue ayer cuando llegué al jardín,
han pasado siete años y aún sigo por aquí
como humilde jardinera que fue sembrando semillas,
hoy cosecho maravillas y amistades verdaderas.
Siete veranos e inviernos, otoños y primaveras
he vivido con vosotros, alegrías también penas.
Entre versos aprendí a conocer corazones,
Poesía y sentimiento son sus más preciados dones.
A mis amigos de antaño, aquellos que ya se fueron,
los llevo en el pensamiento como valioso recuerdo,
nombrarlos sería imposible, en mi corazón están,
alegría me daría si volvieran al hogar.
Las gracias les vengo a dar a cada Poeta amigo,
al que siembra Poesía y hace con ella camino
con su arte como esencia y en fraterna convivencia
bajo este techo querido que recibe al peregrino.
Quiera Dios y me permita darme un poco más de vida,
que prosiga en el camino, queda en manos del destino,
ni soy ni seré poeta, pero estar aquí contigo
es lo que me hace feliz, encontré en ti un amigo.
Fue tan corta en mi vida tu estadía
porque así lo quiso Dios Madre querida,
solita como ovejita perdida
me quedé sin abrigo ni alegría.
Mas, yo sigo recordando día a día
la dulzura de tus labios al besarme
y tu tierna mirada al abrazarme…
Y te fuiste, sin embargo estás presente,
ya que siento la presencia permanente,
de tu amor Madre amada, inolvidable.
En un verso y una flor te llegue al cielo
el recuerdo de una hija que te ofrece
el mismo amor que le diste y permanece
en su mente y corazón cual dulce anhelo.
Fue tan corta en mi vida tu estadía
porque así lo quiso Dios Madre querida,
solita como ovejita perdida
me quedé sin abrigo ni alegría.
Mas, yo sigo recordando día a día
la dulzura de tus labios al besarme
y tu tierna mirada al abrazarme…
Y te fuiste, sin embargo estás presente,
ya que siento la presencia permanente,
de tu amor Madre amada, inolvidable.
En un verso y una flor te llegue al cielo
el recuerdo de una hija que te ofrece
el mismo amor que le diste y permanece
en su mente y corazón cual dulce anhelo.
Recuerda que fui yo
la que más te ha querido,
la que te dio sus años,
sus sueños y sus mimos,
la que enjugó tus lágrimas
cuando estuviste herido,
quien te allanó el camino
cuando estabas perdido.
Recuerda los momentos
en que crucé contigo
tantos puentes inciertos
dando cara al destino,
para que te marcharas
como un desconocido,
sin siquiera dejarme
un rastro de tu olvido.
Recuerda que yo fui
la que más te ha querido,
no toques a mi puerta
buscando pan y abrigo,
recoge tu equipaje
y sigue tu camino,
ya para mí es muy tarde,
murió el amor conmigo.
Hoy decidí rebuscar en los rincones del alma,
tratando de recordar mis pasiones ya olvidadas.
Sentí detrás de la piel, un deseo que empujaba,
a abrir el baúl aquel, donde mis sueños quedaran.
Al ver el vestido blanco empedrado de ilusiones
revivieron los momentos en que todo era canciones.
Tanto amor, mis emociones y los muchos juramentos
convertidos en tormento y crueles desilusiones.
Fotografías de un tiempo me hace volver hasta ahí,
a ese ayer tan feliz, que por él, yo conocí.
El bouquet entre las manos aún me hablaba de ti,
entre lágrima y sonrisa, a mi pecho lo prendí.
Volé con el pensamiento, en tus brazos yo me vi,
cerré los ojos creyendo que era ese día de Abril
en el que a Dios le juramos amarnos hasta morir,
en el “Sí” del Sacramento que no supimos cumplir.
Detrás de la piel hoy siento, el mismo amor que viví
y temblorosa despierto, hallándome sola aquí.
Han pasado largos años, es imposible pedir
retornar a aquel pasado, pero el amor que te di,
quedará siempre guardado en el baúl que hoy abrí.
Si en nuestra vida no existiera el silencio
para dejar volar al alma desnuda
por la órbita del pensamiento
en la luz musical del espíritu,
seríamos como esqueleto de mariposa
moliendo vida en capullo ciego.
Si no pudiéramos libar el licor sediento
de la nostalgia en el cristal del sentimiento,
seríamos como niños sin pecho donde alimentarse.
Si se acallara el suspiro en la guarida
de ideas moribundas más valiera no haber nacido.
Si el alma no huyera por las veredas del alfabeto
entre la bruma y la vía alucinada de la palabra,
no encontraríamos la coordenada perfecta
para llegar hasta el polo de la nostalgia
a colgar en un copo de nube el dolor de horas antiguas.
Si no sangrara la voz, el grito quedaría preso
entre el cintillo de las ojeras que la noche reclama
invidente ante un universo minusválido.
Sino fuera porque existen almas afines,
deseosas de compartir en comunión
la tertulia de la vida, en hojas de exilio,
sería imposible emprender el viaje imaginario
en barca de papel hacia el océano infinito
para eternizar momentos.
Sigamos prendiendo luces, escribiendo en servilletas,
galopando en caballitos, bailando entre cornisas
como navegantes del desierto rumbo al puerto de Poesía
para abrir con la llave del corazón,
el sagrado recinto donde los bardos
se encuentran entre papel y carboncillo.
Recordemos mis hermanos que estamos en el Adviento
a la espera del momento en que unidos de las manos
desde todos los rincones los corazones cristianos
recibiremos al Niño que nacerá en el pesebre
para que el mundo celebre una vez más su Venida.
Ven Señor a nuestras vidas, irrádialas con tu Luz,
Amado Niño Jesús, al mundo le falta Amor,
ven pronto mi Buen Pastor, sin Ti no tenemos guía.
Sea tu Madre María la que nos lleve hasta Ti.
Si por tu Amor yo nací te suplico hagas de mí
un ser mejor cada día, quiero seguir tu Camino
como humilde peregrino obediente a tu Palabra
para que pueda llegar hasta tu Puerta Sagrada
el día que Tú decidas y merezca me recibas
con mi lámpara encendida.