
Descalzo mi alma;
deposito en tus manos mi silencio
encerrado un una gota de rocío.
Descalzo mi destino;
encierras en tu mirada
el verso desnudo de mi piel.
Desnudo mi pecho;
con una gema de cereza
abrigo el ápice de mis senos.
Desnudo mis defectos;
tu mirada impaciente
me cobija al nacer del alba.
Descalza y desnuda
recorro la frontera de tu alma
pero tú solo percibes mi piel.
Desnuda descubro
el aforo de tu sentir,
anhelos lejanos, distintos.
Descalzo mi deseos
camino por el borde de sueños
pero te abstraes en declives de pasión.
Tal clepsidra sucedes en mi
mientras tus horizontes se humedecen
con el aroma dulce de mi sentir.






