Entre sollozos y soledades
entre palabras de amor y silencios,
navegas por mi recuerdo
con rumbo directo al olvido...
Pero el olvido no se muere,
siempre vive conmigo,
en su seno guarda tú imagen
con más luz que el recuerdo vivo...
Hoy mi corazón se lamenta
de haberte guardado
como si no te hubiera vivido,
porque dueles mucho más
que estando en el recuerdo mío.
Ya no se sí te recuerdo más
o cada vez con más fuerza te olvido,
porque sigues paseando por mi mente,
recorriendo mi cuerpo,
y bañando mis labios en tú ardiente rocío.
Eres el amanecer mojado
de un hermoso desierto frío,
que congela con el aliento del alba
y te abrasa con el vespertino.
Oh hermoso recuerdo
¿por qué te has convertido en olvido?
Yo sólo quería amarte
y ahora escribo la bitácora de mi navegar perdido,
en está goleta de papel y tinta
que estiva palabras de amor y sueño,
en preñados fardos
que tal vez estén vacíos.
Navegante Mercader
de carga en busca de estantes vacíos,
al amparo de las tormentas
de cualquier pasado vivido,
¡¡encara la próa al frente!!
amarra tú timón con un rumbo fijo,
que en el otro extremo del mundo
esperan dos ojos perdidos,
buscando en el horizonte
las alas de tú viejo navío.
Con la seda de su pelo
zurcirá los girones del trapío,
y pintará con sus dedos
senderos en tú pecho herido,
para que nunca más navegues,
perdido en un mar perdido.


















