
En el presidio aprisiono este dolo,
esta espera sin venia,
este espacio sin señal.
Numen de ensueño
embozas tu sigilo
entre lunas de espuma.
Atardece el sentir,
en la indiferencia del ayer
pausada anochece tu lealtad.
Sin tus manos en mis olas
el ocaso se desliza
en memorias sin edad.
Finalmente cercas la noche
con la mirada del horizonte
en el presidio de un adiós.













