Amanecen días negros,
en esas primaveras floridas
con caminos llanos y verdes
perfumados por la suave brisa,
que las flores regalan
a los caminantes de la vida viva.
Amanecen días negros,
en la muerte viva
de los vivos muertos
por la negra vida.
Nacen flores negras
de colores vivos,
con aromas de Parca
y gotas de sangre por rocío.
Se despiertan noches
al mediar el día,
apagando el sol
que regala vida.
Se levantan lunas
que alimentan vidas,
con la luz obscura
de negras almas cautivas.
Se murieron sueños
nacidos de los latidos,
de dos corazones
que han muerto,
vencidos por el camino,
camino largo de la distancia
camino llano hacia el olvido.
Se murieron dos vidas
que ni siquiera habían vivido.





















