
Imponente vestigio, de acero forjado
Guarda en silencio, batallas encarnadas
Oro y cielo reflejado en su bisel,
La plata reluciente que pesa,
Y que esconde la máscara orgullosa,
Una hoja, muy bien empuñada
A manos de un caballero errante
Cabalgad en su corcel, por la llanura
Y su capa se deja solapar, por el viento.
Su paso, veloz, alerta y constante
Sella su estilo, y su marca imprime,
Ese secreto solo a voces,
Que se transmite, entre las doncellas
Las que enamoradas, a su paso deja
Cautivador, valiente y galante
Cualidades únicas de él,
Portador de ilusiones en sobres de papel
Y sus iniciales mágicas,
En el rojo fuego, que se solidifica
Y adopta un solo nombre…
Derechos reservados,RyS85 09-Nov-2012














