Mi mañana extraordinaria
Saber de ti
de tus pasiones imprevistas.
Saber de ti
es un misterio que no busco.
No te recorro las arterias
para indagar tu penas
ni tus amores viejos
ni tus placeres clandestinos.
No te recorro
el otoño de tu vida
para invadir sus hojas.
¿Para qué?
Si ya te tengo en mi memoria
en mis rincones aleteados
en mis balcones descifrados.
¿Para qué?
Si hueles a mañana extraordinaria
a besos empolvados de inocencia
a luz de vida despojada de nostalgia.
Mañana ya tendré tu inaugurada vida
y no querrás saber cuánto quedó
en el canal cerrado del pasado.
Mañana me dormiré en tu hoy
y no veré nacer la luz de ayer
porque se fue el dolor
a transitar por la vereda de los ciegos.
Mañana,
si yo recibo tu pasión
en mi regazo virgen
qué más puedo pedirle al sol.
¿Qué?
Qué más puedo desear que ser tu hoy
mi primer hombre autenticado
mi primer pueblo conquistado.
Después de haber nacido en tu alborada
ya no vendrá la historia triste
a repetir el grado
porque ya sé que hoy
es mi mañana extraordinaria.
Beatriz Ojeda
Copyright 2008
Derechos reservados
Saber de ti
de tus pasiones imprevistas.
Saber de ti
es un misterio que no busco.
No te recorro las arterias
para indagar tu penas
ni tus amores viejos
ni tus placeres clandestinos.
No te recorro
el otoño de tu vida
para invadir sus hojas.
¿Para qué?
Si ya te tengo en mi memoria
en mis rincones aleteados
en mis balcones descifrados.
¿Para qué?
Si hueles a mañana extraordinaria
a besos empolvados de inocencia
a luz de vida despojada de nostalgia.
Mañana ya tendré tu inaugurada vida
y no querrás saber cuánto quedó
en el canal cerrado del pasado.
Mañana me dormiré en tu hoy
y no veré nacer la luz de ayer
porque se fue el dolor
a transitar por la vereda de los ciegos.
Mañana,
si yo recibo tu pasión
en mi regazo virgen
qué más puedo pedirle al sol.
¿Qué?
Qué más puedo desear que ser tu hoy
mi primer hombre autenticado
mi primer pueblo conquistado.
Después de haber nacido en tu alborada
ya no vendrá la historia triste
a repetir el grado
porque ya sé que hoy
es mi mañana extraordinaria.
Beatriz Ojeda
Copyright 2008
Derechos reservados










