Que ya en mil ocasiones ha luchado con la obscuridad
Ese paso indeleble, del metal reflejado en la sombría noche
El olor de lluvia, apagada en la tarde y vesubia en la noche
La tierra sersenada por avatares de mármol
En mi ventana mis ojos centrinos
Esperando tu veleta.
Cuanto espere detras de esta hora postrera
Tu infinita magneficencia
Ya que decides levantar el fulgor bendito de tus manos
Acariciando mi rostro
Besando mis sentimientos
Cual ha sido tu penumbra
En este abismal desierto
Ya calmados los haces de misterio en el mar de mis ojos
Perdona tu mi sinceridad
Es que a caso sera que aun permanezco, contigo.....
derechos reservados, Agosto 2012. Caballero de la blanca Luna













