
SÓLO UNA TRISTEZA
Después de ti,
después de mí,
de este amor que nos desvela,
no habrá luz
que no venga de tu estrella,
habrá siempre
ese milagro
de tus ojos en mi espera.
Después de tenerte entre mis brazos,
no habrá más dicha en esta vida,
no habrá ninguna ausencia,
estaré atento, con el beso,
en el abrazo del amor
que dicta nuestra urgencia.
Tal vez,
algún día,
un canto triste,
una nostalgia por tu alma bella,
se escape con el viento
y por la tarde muera.
Pero será eso,
sólo una tristeza,
nunca el desamor,
simplemente el juego eterno,
del encuentro y desencuentro
de la palabra con la flor.
Leonardo Sáenz Baez



























