cuando llegaron los hijos y aquello que los rodeo,
eran trinos en el aire sus gritos y sus sonrisas,
creciendo día tras día formándose hacia la vida,
iluminaban su espacio con tan solo su energía.
Hoy los años han pasado a tardes obscurecidas,
sin llegar a comprender el porqué de sus partidas,
ya que nunca les faltó el amor en demasía y
las cosas materiales siempre fueron con medida,
en las paredes no hay ecos, ni se escuchan resonancias,
no hay más luces encendidas ni desorden en las camas,
aún no alcanzo a asimilar, es pregunta sin respuesta,
porque tomaron camino, porque cruzaron la puerta,
secando a mi corazón, dejando a la casa muerta.
Autor: Pietro
Derechos de Autor
10-03-12


















