ESE MAR...
oooooooooooooooooooooooooo
No quiero ver ese mar que me atormenta.
Él robó las miradas que ya fueron.
En él duermen sus reflejos que me observan.
Y así tiene... el poder de su llamada
la fuerza de arrastrarnos a la arena...
De impulsarnos hacia el reto de la espuma
y anunciarnos que es el tiempo de las olas...
Y que otro vendrá... de la total calma,
en donde la sinfonía muere sin compás,
sin dirección, sin norte alguno.
Y así no lucho!... Yo me rindo!.
Que él se lleve mi mirada....
Hacia otros que vengan tras mi calma.
***
jose francisco


















