como pendulo meciase la Lía al poniente,
disfrutando un calido maleficio...
Sedoso el cabello , amalgamado
de hechizos y piojos,
caía graciosamente sobre dos
suntuosos pilares.
Sonreia el can al observar
la carcasa con el viento jugar,
aguizotes en estropeado menester
acomodando una guirnalda de laurel.
Dos labios purulentos
murmuran con júbilo
la exquisita melodia del firmamento!
Es hora, es hora!
reposa el alba
y como un espasmo ocular
de forma errónea y animal ,
bailemos este ritmo visceral!!!

Nov-13-2010















