Nuestro amor solamente existió en mis fantasías,
en mis sueños, nació de la mentira y se mantuvo
en la mentira, al paso del inexorable tiempo
se convirtió en un amor de papel que el viento
se llevó en las alas de su incomprensión para dejarlo
más allá del firmamento donde ya no regresará.
Un amor que quiso ser amor y se volvió quimera muriendo
de dolor bañando de lágrimas el valle de la ilusión y
dejando en su lugar sólo frialdad y sufrimiento,
cerrando el paso para un nuevo amor.
Cortaste con ensañamiento mis sueños, los arrugaste,
los quemaste, ahora que vienes a buscar si ya no existo
para ti ni tú para mí porque tu querer se
convirtió en sólo un simple y magullado puñal
que se introdujo en mi piel hasta llegar
a mi corazón y ahí se alojó dañándolo hasta morir.
Nuestro amor fue una promesa que sellamos con tinta sangre
de nuestros corazones que en el tiempo perduraría más
allá de la eternidad, aún amándonos en la morada del Señor,
pero permitimos que la gente lo pisoteara, que la lluvia
jugara con él y que el sol lo secara con inclemencia
convirtiéndolo simplemente en polvo y en
un triste amor de papel.
© Ligia Rafaela














