Quemar los cerrojos del pórtico cantor
Y continuar acompañando
Al polvoriento ensueño del grato vivir.
No caerá mi somnolencia a la fosa trágica
Con sed de veneno.
Ni los pasos desventurados
Ni las inflexiones de mi pasión
Ni los desgraciados arrebatos por la creación.
Veinte años buscando brazos extendidos
Catorce meses liberando poesía
Catorce días; ¡Con sombrero en la Gameros!
Y un segundo vidente
Para el afilado callejero o la corbata consagrada
-Balsámica quimera clavada-
Más en el viento, la sangre hervida,
Ésta tiene una sola salida
Las palabras de fuego torcido, los neones etéreos
Y los bucles dadaístas retorciéndose en su lecho.
Colorista equilibrista fingiendo pinceles liricos
Y una niña vieja adornando sus pechos
Con plumaje de pájaros macabros sonrientes.
O sonetos activando al amor ofuscado
Con tintes de una gran pelea,
Entre heladas espadas, entre cantos medievales
Sobre la punta del eco y el escudo de la bravía.
Quizás deslizando el esmalte por la danza
La contemporánea, la neoclásica y el ballet
¡Mis anclas no se pueden detener!
Octubre; ¿A qué me sabes?
Al santo amor espigado a lo cerca
O a las fresas renacentistas de tu boca.
Deletreo el rocío de mis pensamientos
Con figuras, rostros y personas
Y el refugio, y el asilo
Tienen corales de esperanza para el artista.
Y continuar acompañando
Al polvoriento ensueño del grato vivir.
No caerá mi somnolencia a la fosa trágica
Con sed de veneno.
Ni los pasos desventurados
Ni las inflexiones de mi pasión
Ni los desgraciados arrebatos por la creación.
Veinte años buscando brazos extendidos
Catorce meses liberando poesía
Catorce días; ¡Con sombrero en la Gameros!
Y un segundo vidente
Para el afilado callejero o la corbata consagrada
-Balsámica quimera clavada-
Más en el viento, la sangre hervida,
Ésta tiene una sola salida
Las palabras de fuego torcido, los neones etéreos
Y los bucles dadaístas retorciéndose en su lecho.
Colorista equilibrista fingiendo pinceles liricos
Y una niña vieja adornando sus pechos
Con plumaje de pájaros macabros sonrientes.
O sonetos activando al amor ofuscado
Con tintes de una gran pelea,
Entre heladas espadas, entre cantos medievales
Sobre la punta del eco y el escudo de la bravía.
Quizás deslizando el esmalte por la danza
La contemporánea, la neoclásica y el ballet
¡Mis anclas no se pueden detener!
Octubre; ¿A qué me sabes?
Al santo amor espigado a lo cerca
O a las fresas renacentistas de tu boca.
Deletreo el rocío de mis pensamientos
Con figuras, rostros y personas
Y el refugio, y el asilo
Tienen corales de esperanza para el artista.






