quitar de tu boca la sed con la humedad de mis besos,
necesito apagar el intenso de tu fuego con el mío
lo que se logrará hasta en cenizas consumirnos,
otra manera no hay de apagar las llamas del corazón,
si no es con la misma fuerza del momento de pasión,
pégate a mí y fúndete al candente vuelo al sol
que hoy quemará a la noche su calor,
quédate así, inerte a mí ya no te agites
que la brisa volverá conforme sople la ventisca,
viene con ella la quietud ya esparcidas las cenizas
apagadas, pero nunca sofocadas en su esencia.
Veo con sorpresa para mí que contigo sale el sol
cada mañana y la luna junto a ti todas las tardes,
que sublimes manifestaciones y tan bellas
de lo contrario amor si no eres tú,
¿quién encenderá en el cielo las estrellas?
Autor: Pietro
Derechos de Autor
6-01-12




























