Y LLEGASTE
Tanto tiempo espere tu llegada
para que clavaras en mi la daga,
el rencor en ti se reflejaba,
mientras tu mente divagaba.
A la orilla del mar sentada
tu triste corazón recordaba,
cuando era feliz y me amaba,
mientras mi alma se alejaba.
En el mar mi esencia se perdía
sin imaginar que algo pasaría,
una lágrima de tus mejillas rodaría,
al momento que mi ser junto a ti moría.
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