
TE FUISTE
Buscando soledad,
en tarde solariega,
espero de la noche las estrellas,
mientras las flores de mis versos
ansían agua y primavera.
Trato de encontrarte
en la sombra del gran árbol
que canta nuestra historia,
en íntimo rincón buscarte,
donde dejaste floreciente
el beso
que tu boca a mi me diera.
Mas te fuiste, en roja alfombra,
mariposa voladora,
dejando la frescura de tu aroma
y el peso de tu fuerza arrolladora.
Quedó tu corazón unido al mío,
atravesado por un dardo
que estremeció las horas,
fueron tiempos de amor
(y de nostalgia),
donde pudiste, de manera alentadora,
pintar tus labios rojos,
sembrar esperanzas con tus ojos
y mostrarme el camino hacia la gloria.
Mi corazón vuela ahora,
siguiendo los ecos de tu voz
que riman con la aurora,
voy tras la huella del poema
que, en besos y suspiros,
dejaron en el cielo
tus alas soñadoras.
Leonardo Sáenz Baez






























