Cuando llegado el momento
de cruzar en mi final,
ese umbral de luz intensa
que de la vida va a la muerte
marcando el término del tiempo
de mi existencia fugaz,
quienes lloren mi partida o
solo intenten hacerlo,
cargarán toda su vida
con su peso de conciencia,
sufrirán con indolencia que ya
no hay vuelta hacia atrás,
que lo que quedó truncado
truncado ya quedará,
y tendrán muy de inmediato
que deshacerse del cuerpo,
porque mantenerlo mucho
entre los sirios y altráres,
les remantendrán presentes
y frescos todos pesáres,
así que a tirar el bulto
ése que gozó de vida,
bien muy bien incinerado
esparcido entre la cloaca
sin regreso asegurado.
Autor: Pietro
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