Mundano corazón que desvaría,
cargando penas que no le pertenecen
buscando un amor que de alegria,
falsas ilusiones que se desvanecen.
Iluso el corazón enamorado
que en su delirio no escucha las razones,
prisionero eterno de este prado,
donde se siembran y marchitan las pasiones.
Mas, en medio del dolor y del desprecio
un brillante sol en la distancia
el corazon que sin ver en su despecho
extinguida la luz de la esperanza.


















