
aprendí que el amor es la magia que nos lleva…
¿Puede el alma sonreír si miramos las estrellas;
si sumergimos los ojos en la vejez que es ajena?
¿Puede el alma hacer canción con el suspiro que encuentra,
de la boca del que dijo que su vida estaba plena?
Me enamoré del silencio que despierta en un segundo,
cuando sentí el corazón echar alas a otros rumbos…
Lloré por lo que dolió… y las caricias llegaron,
entonces la recompensa, fue valorar lo que es malo…
¿Puede el alma despertar con ganas de ser cometa
y convertirse en un niño que quiere andar en las siestas?
Corrí no voy a negarlo, sin mirar a los costados
y me perdí muchas cosas que a la larga me enfermaron…
Ahora camino lento…valorando lo pisado
y me abrazo con aquellos que me sostienen las manos…
Cambié la luz de mis ojos para admirar lo que tengo
y agradecí enternecida las estaciones que llevo…
¿Puede el alma hacerse un ángel para llegar hasta el cielo
y regresar con la luz que Dios le puso de sello?
Regreso de vez en cuando, a besar tantos recuerdos
Y miro para adelante porque quiero más de ellos…
Sentarme junto a mis hijos y decirles que los quiero,
llenarme de arrugas nuevas, de platas en los cabellos.
Que cada segundo sea… un regalo más del tiempo…
¿Puede el alma hacerse tinta, para escribir lo que siento
y de esta forma legar… lo feliz de estar sonriendo?


























