
Rosada quietud
A veces una flor
puede ser
¡ tan hospitalaria !
Hoy me albergó
en su alma
una flor diminuta,
oriunda
del cálido Abril.
Desmayaba
sobre hojas amarillas
que resbalan
por el mosaico
azul celeste
entre la paz del agua
y el jardín.
Quietud
con formas rosadas.
Flor vespertina
que ha brotado
para mis ojos.
Bajo la sombra
del ficus renacido,
descansan
sus pétalos,
Y en su blanca
corola
gira y gira
mi recuerdo.
Ingrid Zetterberg
Cta. #1107040430657
Todos los derechos reservados













