SOÑANDO
Nunca podré retener el amanecer en ese instante,
en que tú cuerpo dormía sereno sobre el mío.
Sintiendo como perdura el silencio en el amor constante,
paralizando el tiempo sobre un sol tardío.
Tú respiración se acopla a mi aliento,
cuando cautivo te susurro al oído.
Todo lo que se expresa en mis sentimientos,
en la sinfonía triste de mis latidos.
Acaricio tú pelo con el temor de despertarte
y se me hace difícil reconciliar el sueño.
Porque en mi inquietud están estas ganas de amarte,
por las ansias que florecen en mi desvelo.
El calor de tú cuerpo va provocando el sudor,
a pesar que afuera perdura el invierno.
Pero nada sabe del frío, el amor,
cuando arde como llamas de un infierno
Te amo y representas la claridad de este día.
Y en mi amor, tú amor es lo que yo más quiero.
Por ti renacen mis únicas alegrías,
reflejadas en tus ojos tiernos.
Te vas despertando y yo me hago el dormido.
Para que me despiertes con un beso tuyo.
Ese beso puede más que el olvido,
porque ese beso es mi único orgullo.
Y en ese beso que sigo esperando,
mientras se me oscurece la mañana.
Me desperté sin saber que estaba soñando
y que en verdad nunca pasó nada.
en que tú cuerpo dormía sereno sobre el mío.
Sintiendo como perdura el silencio en el amor constante,
paralizando el tiempo sobre un sol tardío.
Tú respiración se acopla a mi aliento,
cuando cautivo te susurro al oído.
Todo lo que se expresa en mis sentimientos,
en la sinfonía triste de mis latidos.
Acaricio tú pelo con el temor de despertarte
y se me hace difícil reconciliar el sueño.
Porque en mi inquietud están estas ganas de amarte,
por las ansias que florecen en mi desvelo.
El calor de tú cuerpo va provocando el sudor,
a pesar que afuera perdura el invierno.
Pero nada sabe del frío, el amor,
cuando arde como llamas de un infierno
Te amo y representas la claridad de este día.
Y en mi amor, tú amor es lo que yo más quiero.
Por ti renacen mis únicas alegrías,
reflejadas en tus ojos tiernos.
Te vas despertando y yo me hago el dormido.
Para que me despiertes con un beso tuyo.
Ese beso puede más que el olvido,
porque ese beso es mi único orgullo.
Y en ese beso que sigo esperando,
mientras se me oscurece la mañana.
Me desperté sin saber que estaba soñando
y que en verdad nunca pasó nada.
PENUMBRO











