LA PUERTA
Ya se que no serás tú,
porque quizás seré yo.
El quién apague primero la luz
y diga para siempre adiós.
Ya todo termina cuando el amor no despierta
y sentimos esa angustia de la desolación.
Agachando la mirada y cerrando la puerta
que se abrió para la alegría de nuestra pasión.
Ya todo comienza cuando nace el olvido
y el terror de las horas me hacen recordar,
todo el tiempo que estabas conmigo
y que ahora de repente ya no estas.
Pero mi recuerdo vivirá en tú casa,
donde en cada noche comprenderás mejor.
Que la vida y el tiempo son cosas que pasan,
pero que pasan lentas, cuando existe el amor.
Yo me iré caminando sin rumbo conocido.
Estaré un tiempo aquí, o tal vez allá.
Hasta que se cierren las puertas de mis amigos,
cansados un día, de verme llorar.
Sólo andaré por la vida contemplando el silencio.
Atormentado en los momentos que escucho tú voz.
Todo fue tan hermoso en puertas adentro,
formando un sueño que nació de los dos.
Porque ya es tarde para creer que estoy triste
y sólo me duermo con mi esperanza muerta.
Despierto con el desaliento de que nunca me quisiste
y que todo murió cruzando esa puerta.
porque quizás seré yo.
El quién apague primero la luz
y diga para siempre adiós.
Ya todo termina cuando el amor no despierta
y sentimos esa angustia de la desolación.
Agachando la mirada y cerrando la puerta
que se abrió para la alegría de nuestra pasión.
Ya todo comienza cuando nace el olvido
y el terror de las horas me hacen recordar,
todo el tiempo que estabas conmigo
y que ahora de repente ya no estas.
Pero mi recuerdo vivirá en tú casa,
donde en cada noche comprenderás mejor.
Que la vida y el tiempo son cosas que pasan,
pero que pasan lentas, cuando existe el amor.
Yo me iré caminando sin rumbo conocido.
Estaré un tiempo aquí, o tal vez allá.
Hasta que se cierren las puertas de mis amigos,
cansados un día, de verme llorar.
Sólo andaré por la vida contemplando el silencio.
Atormentado en los momentos que escucho tú voz.
Todo fue tan hermoso en puertas adentro,
formando un sueño que nació de los dos.
Porque ya es tarde para creer que estoy triste
y sólo me duermo con mi esperanza muerta.
Despierto con el desaliento de que nunca me quisiste
y que todo murió cruzando esa puerta.
PENUMBRO












