
Un amor sublime, un amor confeso
amanecer contigo seria lo justo un día de estos,
atacar de frente el inmenso escollo del tiempo
el que se de cuenta que no respire ni salga de casa
quién pisa la raya, se ganara una medalla.
Así , siempre bajo el cobijo de la noche
en puntilla de esquina a esquina
por cada vereda que hay en tu sueño,
extraño hechizo que desabre un instante en mi
como una fragua eterna que funde y resucita mi pensamiento.
¡Ilusión aún viva!
Tallada con miles de imagenes
troquelada con una pasión desmedida,
cristalizada con un repertorio de gestos que encantan
asumidos como la hez de un fermentado vino
que se oxigena entre aromas sobre la mesa.
Tú estate quieto, quieto...
Que el tiempo esta a punto de caer en nuestras manos
veras como amanece y la luz se hila sobre mi rostro,
escucharas los suspiros que en el silencio se quedaron una vez
y con la sutura de la soledad se alojaron en mis adentros.
Ahora vuelas tu y yo estoy aquí,
por cada poro de mi cuerpo
vuelves a entrar en mi vida,
no es tarde para seguir amandote.
Yanisbeth
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