
Hoy que van juntando jirones del cielo
y cargan en las manos racimos de sueños
y despliegan sus alas abiertas al viento.
Ya no son pichones, alzaron el vuelo
¡ Y se elevan libres, alto, lejos !
Con ese entusiasmo que llevan por dentro,
con fe y alegría, con ganas y esmero.
Tantas veces, mis niños, soñé así verlos
¡ grandes, felices, honrados y buenos !
y hoy que los miro, en el pecho siento
que me explota el alma y agradezco al cielo.
Vuelen, vuelen,que aquí los espero
si acaso algún día soplan bravos vientos
y caen sus alas heridas al suelo
no importa, mis niños, los brazos abiertos
sanarán sus alas y lo intentarán de nuevo.
Las armas que llevan serán el sustento,
el amor, la verdad, el sudor, el esfuerzo.
Hoy que van juntando jirones del cielo
yo veo cumplido mi racimo de sueños.






























