¡Yo no se lo que me pasa,
y es el humo del tabaco
y no el humo de la fabrica.
¡Pues en la montaña vivo
buscando naturaleza,
pero yo no lo consigo
y me sigue hasta mi casa.
¡yo creo que me esta engañando
y me esta quitando la vida,
¡pues yo creo.. que esta fumando,
¡y esta fumando a escondidas.
¡No puedo ir ni a los bares
¡y no lo digo de broma
¡pues mis pobres fosas nasales,
¡el humo.. me las tapona.
¡con ese hedor… apestoso
que se impregna hasta en la ropa,
¡se le impregna hasta el cabello
y lo que es peor… mi alcoba.
¡yo a sobresaltos despierto
pues respiro por la boca,
¡que por la nariz.. no puedo
porque “eso” me la tapona.
¡un “hedor-olor” repugnante
que es mezcla de muchas cosas,
¡de alquitrán y a saber "que",
¡que la muerte nos provoca.
¡Pues me falta hasta el aliento
porque el aire no me sobra,
¡y estoy..media noche despierto
respirando por la boca.
¡Con gestos desesperados
¡Como un pez fuera del agua,
con los labios cuarteados
¡pidiendo que llegue el alba.
¡Para irme a respirar…
¡A esa bendita montaña.












