trae un tornado de verano,
yo imagino en la arena un rostro nuevo,
hombre, no te muevas, que dibujarte quiero.
Miro hacia las verdes frondas
y alcanzo la aurora delirante del mar,
tu nombre escrito con caracolas escarpadas,
que acumulan misterio y me permiten volar.
Tal vez, cargo sobre mis hombros,
la alegría de saber que no te escapas,
un ángel con un pincel encendido,
delinea tu rostro en marfil precioso y me llama,
junto a una flor roja y prodigiosa.
Cuando suba lentamente la marea,
alcance y borre tu imagen disipada.
estará tu isla y reiré,
pondré ... un cartel “Zona de Peligro”,
porque estarás en la orilla de un sueño cumplido.
BRISEIS (ANNIE)















