
Amo a mi pluma,
como amo a los libros,
como quiero a la costa del mar,
como anhelo Toledo.
Amo a mi pluma,
como admiro a Bécquer,
Coelho y Neruda.
Amo a mi pluma,
como quiero a mi mejor amigo,
a un compañero
y a el soñador.
Amo a mi pluma,
como los marineros aman navegar,
los piratas, los mares surcar
y las sirenas cantar.
Y, en fin, amo a mi pluma,
como quien ama en un papel
sus sueños plasmar.










