tu nombre amanece antes de que el gallo cante,
detengo el tiempo en torrente de latidos para verte,
y en la pausa infinita tu aliento es como un rito.
Óyeme, mi respirar se conmueve en la distancia,
doy crédito a la obstinación que se abre paso,
en el pulso y en la simiente de aprisionados besos,
me abandono entre tus brazos, autóctona y salvaje.
Milagros blancos con corales y esperas en el mar,
intentos de vigilia con parpadeos de amor exaltados,
mis sentimientos encallados en tu playa con calma,
refugio de sueños en tibios remolinos de febrero.
Te siento en mi cintura y salgo a buscarte,
en el preámbulo del aire te extraño porque yo quiero,
sólo soy un pájaro, tú eres el hueco de un tibio nido,
y percibo el paraíso en la simiente sin olvido.
Mi tierra tiene el sol disuelto en dorados trigales,
en tus paisajes el sueño de tu casita en los manglares,
te doy el universo de mi sangre como secreto navegante,
y se zurce mi corazón de poemas que entre los Andes late.
¡Sólo un amor que se amplía en la lejanía!
¡Es mi amor que vuela…!
BRISEIS (ANNIE)
Derechos reservados
Código: 1102028399124
Fecha 02-feb-2011




















