Cuatro meses son ya sin tu presencia
Tu recuerdo en mi alma es el rocío
De las noches de llanto por tu ausencia
Desde que tú te has ido, las mañanas
Se han convertido en árido solar.
Inútilmente corro a la ventana
Silencio, soledad, tristeza y mar.
Eras para mi ocaso un sol naciente.
Carne nueva que llega con la prisa
De llenarnos de amor tan largamente
Como inundaba el alma tu sonrisa.
Veinte meses de luz, de amor, de cielo
Y cuatro ya eclipsado, anochecido
Veinte meses hundidos en un vuelo
Y cuatro de dolor para el olvido.
Te has ido como el sol hacia poniente
Como del sol yo espero tu regreso
Mi corazón sin ti muerto viviente
Regresará a la vida con tu beso.


















