
CORAZÓN AMORFO.
Estrofas derramadas
acosan mis empeños,
se agolpan en la almohada,
penetran en la mente
acariciando sueños
que deambulan en la nada.
Digo amarte
al convertirte en el poema
que escapa de la rosa
como brisa evaporada,
salgo con mi verbo,
con mi canto,
buscando nubes
para sembrar ensueños
con semilla engalanada.
Ondeo el amor como estandarte
mientras mi pena,
ya sin calma,
se escurre bajo el viento.
Siento palpitar
mi ser en un desierto
donde corren viejas grietas,
con amores en su centro.
Corazón amorfo,
ya no sirve tu coraza ni artimaña,
tu latir se ha vuelto incierto,
vuelan sin rumbo tus ecos rojos,
que chocan tercamente en la montaña
que separa a nuestros ojos.
Leonardo Sáenz Baez.


















