
Y que rime su abuela.
Es hora de ponerme a dieta, para no reventar.
Me aprieta el pantalón, por la cintura.
La báscula de pesar, me pide que coma verdura.
Prefiero ponerme a sudar mi camiseta.
La cinta de los atletas, frente al espejo.
Me aprieta el pantalón, por la cintura.
Me saco el carnet de identidad, a cambio de un pellizco económico.
Me sirve para traspasar la barrera.
Hay clases aeróbicas y máquinas que, por medio de poleas,
ayudan a levantar, contraponiendo mano, codo y hombro.
¡Haz deporte, no eches tripa, juega limpio, participa!
Las pesas no son para el hermano Conejo.
¡Una tabla, para Melquisedec, para Aristóteles, para Matusalem!
Y el agua, en el lavabo, muy fría.
Mujeres de buen ver y hombres que no pelean.
La fuerza está en la paz y en llegar a envejecer.
Un día, en el gimnasio, con mi hermano menor, dichoso,
pues me anima, en su sociable manera.
¡Haz deporte, no eches tripa, juega limpio, participa!
Mi hermano está más fuerte, mes a mes. Y el agua, en el lavabo, muy fría.
Es una garantía de que, acá, saben hacer bien...
Lo que en otros lugares, en soledad, yo hacía.
¡Una tabla, para Melquisedec, para Aristóteles, para Matusalem!
Un día, en el gimnasio, con mi hermano menor, dichoso,
pues me anima, en su sociable manera.
Mens sana in Corpore sano... Y que rime su abuela.
Es hora de ponerme a dieta, para no reventar.
Me aprieta el pantalón, por la cintura.
La báscula de pesar, me pide que coma verdura.
Prefiero ponerme a sudar mi camiseta.
La cinta de los atletas, frente al espejo.
Me aprieta el pantalón, por la cintura.
Me saco el carnet de identidad, a cambio de un pellizco económico.
Me sirve para traspasar la barrera.
Hay clases aeróbicas y máquinas que, por medio de poleas,
ayudan a levantar, contraponiendo mano, codo y hombro.
¡Haz deporte, no eches tripa, juega limpio, participa!
Las pesas no son para el hermano Conejo.
¡Una tabla, para Melquisedec, para Aristóteles, para Matusalem!
Y el agua, en el lavabo, muy fría.
Mujeres de buen ver y hombres que no pelean.
La fuerza está en la paz y en llegar a envejecer.
Un día, en el gimnasio, con mi hermano menor, dichoso,
pues me anima, en su sociable manera.
¡Haz deporte, no eches tripa, juega limpio, participa!
Mi hermano está más fuerte, mes a mes. Y el agua, en el lavabo, muy fría.
Es una garantía de que, acá, saben hacer bien...
Lo que en otros lugares, en soledad, yo hacía.
¡Una tabla, para Melquisedec, para Aristóteles, para Matusalem!
Un día, en el gimnasio, con mi hermano menor, dichoso,
pues me anima, en su sociable manera.
Mens sana in Corpore sano... Y que rime su abuela.










