las estrellas languidecen su resplandor
enmudecidos en la lúgubre noche
no chirrian los grillos en la maleza
El arroyo discurre murmullando
golpeando incesante en las piedras
arrancándolas del paso con prisas
y fatigoso rebasar en su fin destinado
El viento ululando traspasa
los sauces enmarañados, arrullando
agita sus hojas en forma cadenciosa
pareciera de amor sollozando
Y te respiro en cada poro del follaje
en el arroyo, en el viento
creo oir tu voz cual lamento
mi amor puro reclamando
Acércate a mi lentamente
toma mis manos tiernamente,
imagino que no hay distancias
y tu amor respiro colmada de albricias













